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Debida diligencia de terceros con enfoque basado en riesgo
Evaluamos clientes, proveedores, aliados, empleados y demás contrapartes para identificar señales de alerta, documentar decisiones y proteger las relaciones comerciales.
Decisiones informadas
Información útil antes y durante la relación
La debida diligencia no es una consulta aislada de listas. Es un proceso para identificar y verificar a la contraparte, comprender su estructura y contexto, establecer su nivel de riesgo y conservar evidencia de la decisión.
El alcance se ajusta al tipo de tercero, la jurisdicción, la actividad, la operación, los medios de pago, la exposición reputacional y los demás factores relevantes para cada organización.
Alcance de la evaluación
Una visión integral de cada contraparte
Combinamos validación, análisis y trazabilidad para que cada decisión tenga un fundamento verificable.
Identificación y validación
Revisión de identidad o existencia jurídica, datos de contacto, representación y documentación relevante.
Beneficiarios finales
Comprensión de la propiedad, el control y las personas naturales que se benefician de la relación.
Listas y PEP
Consultas en fuentes aplicables para detectar sanciones, restricciones, personas expuestas políticamente y vinculaciones relevantes.
Contexto reputacional
Revisión de fuentes públicas confiables, noticias adversas y antecedentes administrativos o judiciales cuando corresponda.
Clasificación de riesgo
Criterios, variables y señales de alerta para asignar niveles de riesgo y definir medidas reforzadas.
Monitoreo y actualización
Periodicidad, alertas de cambio, renovación de información y trazabilidad durante la relación.
Metodología ACA
Del dato a una decisión documentada
Definir
Precisamos el objetivo, el alcance, las fuentes y la información requerida.
Verificar
Contrastamos identidad, estructura, beneficiarios y antecedentes relevantes.
Analizar
Evaluamos coincidencias, señales de alerta, contexto y nivel de exposición.
Decidir y documentar
Recomendamos aprobar, condicionar, escalar o rechazar según la política aplicable.
Resultados
Evidencia para actuar y responder
Preguntas frecuentes
Debida diligencia sin respuestas automáticas
¿Qué tipos de terceros pueden evaluarse?
Clientes, proveedores, contratistas, aliados, empleados, candidatos, donantes, inversionistas y otras contrapartes, según la operación y la política de la organización.
¿Consultar listas es suficiente?
No. Las listas son una fuente importante, pero la debida diligencia también comprende identidad, beneficiarios finales, propósito de la relación, contexto, riesgo y seguimiento.
¿Cuándo se requiere una revisión intensificada?
Cuando el nivel de riesgo, una señal de alerta, la jurisdicción, la estructura, la actividad o el perfil de la contraparte exige información y validaciones adicionales.
¿Se puede revisar una base de terceros existente?
Sí. Podemos apoyar revisiones periódicas, actualizaciones masivas, segmentación y priorización de casos que requieren análisis adicional.
¿Una alerta implica rechazar al tercero?
No necesariamente. Primero debe confirmarse la coincidencia, analizarse el contexto y aplicarse el procedimiento de escalamiento y decisión definido por la organización.
Gestione mejor sus relaciones
Convierta la debida diligencia en una herramienta para decidir
Conversemos sobre sus contrapartes, procesos actuales, volumen de evaluaciones y nivel de riesgo.
